Pues aquí estoy de nuevo, con “ordeñador” nuevo. :P. A ver, como no he tenido mucho tiempo para escribir, o mejor dicho conectarme, el post de hoy será un poquito más largo de lo normal.
Bueno, como primera anécdota del viaje puedo contaros que yo no fui el único en perderme algo el domingo que llegue aquí (hablo evidentemente de la final de la Euro), el conductor que tenía orden de recogerme en el aeropuerto se le olvido que tenía que hacerlo, así que me tuve que buscar la vida y acabé por coger el transporte público. Hablando de transporte publico, aquí apesta un poquito, para empezar con motivo de obras en el metro, las líneas están locas, tan pronto oyes al conductor decir que el itinerario del tren es correcto, como dice que no va a parar en las tres siguientes, es lo que tienen las obras, sino que se lo digan a Gallardón.
Por otro lado, las cosas me están marchando bien, estoy bastante integrado en el modo de vida que lleva esta gente. Aquí la peña duerme una media de cinco o seis horas, y por ejemplo a las seis de la mañana te encuentras a mucha gente corriendo; comen en veinte minutos, desayunan de camino al metro, y van deprisa a todas partes, vamos que andan más estresados que Skeletor. Hablando de estrés, mi horario de clases es más o menos laxo, aunque no me acaba de convencer. Entro a las 10:20 de la mañana, cosa que esta muy bien porque te quita las aglomeraciones de gente de la hora punta. Lo malo es que la clase de la mañana acaba a las 12:00, y las de la tarde son de 13:00 a 4:40; lo cual hace que tenga que comer cualquier mierda por ahí (de la alimentación os cuento más abajo, aunque como prólogo diré que como poco: ojito). Las clases molan bastante, las de por la mañana es rollo mucho vocabulario y expresiones y chorradillas, y por la tarde es la propia del examen. He de reconocer que me esta costando un poco coger el ritmo, pero vamos que contaba con ello.
Después de clase, esta semana he estado casi todos los días comprando cosas que me he ido necesitando, a parte me ha quedado tiempo para hacer algo de turismo, ir al gym, tontear con alguna chiquita, y jugar al futbol (al soccer ese…). Hay que hacer un apunte especial a lo del fútbol, primero: Corte deberías dejar el curro y venirte, porque aquí te ponen a jugar con beckam seguro; ya no porque sean más malos que Skeletor, sino porque con cualquier tontería se quedan locos; segundo: Aquí el rollo no va de ganar, va de hacer finalización a lo Disney World; a puerta vacía esperan al portero para volver a intentar diblarle. He jugado dos días, ambos en Central Park, el primero en el Estadio Azteca (había más ecuatorianos que en Madrid, creo), y la segunda con un grupo de gente que no paraba de decir algo así como “claro es español, por eso han ganado la Eurocopa”, en fin personajes en general. Me compré unas zapas para hierba, 29$; es que las regalan. El lugar donde me las compre es el comercio modelo del Estado de NY, y no es coña, ya os colgare las fotos; evidentemente me acorde de JL.
Pasemos ahora al aspecto nutricional. El tema se puede abordar desde dos perspectivas, por un lado que la comida es una mierda porque es menos sana que cagar de pié; por otro lado que como no hay casi ningún sitio donde comer medianamente barato/sano (hoy he tenido que coger el metro para comer pescado) hay que rendirse ante la evidencia de la comida basura y dejarse devorar por ella. Por el momento he comido chino y pizza todos los días, lo más raro es que aun no lo he notado en el cinturón, es más estoy creo que mas delgado. Lo que me inquieta es el tema de proteínas, y como el lunes que viene no tenga una solución no descarto comer carne de nuevo (sobrevivir es lo primero). Al igual que la comida, otras cosas son diferentes de cómo lo percibimos en España; por ejemplo el café. Aquí el café es agua con sabor a algo que un día había sido café (ahora me explico yo el triunfo de los putos Starbucks), vamos está malísimo. Aquí en casi todos los sitios, sea comida o bebida, la gente ordena el pedido para llevar siempre, lo más raro es tomar el pedido en el propio establecimiento.
Antes de pasar a mis primeras impresiones de la noche hay que mencionar el tema de las propinas. Bien, resulta que en el siglo diecinueve (ves el siglo XX, pues el de antes), los camareros no tenían un sueldo y sólo tenían el sustento que les proporcionaban las propinas de los clientes. Actualmente un camarero cobra 1.35$ por hora (ganan más que un piloto), y el resto proviene de las propinas. Bien, yo entiendo que no tengan sindicatos y que sea muy difícil movilizarlos para una huelga, pero joder pagar 1$ por cada vez que te tomas una pinta, que cuesta 6$, o el 20% del costo de la consumición, me parece excesivo. Es como si Italia dice: “en el siglo I d.C. nosotros éramos los dueños de Europa, devolvernos nuestros territorios” no se… es raro.
¿Cómo es aquí la fiesta? Pues algo diferente a la nuestra, en primer lugar aquí todo el mundo baila, y no es coña, y la gran mayoría de la gente baila de bailar, de hacerlo con algo de arte, no un simple acompasado movimiento de diapasón. La mayoría de las chicas se mueven muy bien, acorde al estilo de música que suena en cada momento, en comparación las españolas se mueven como una lavadora estropeada (lo digo para desmitificar un poco más, si cabe, el mito “latino”). Por otro lado, a Charlie seguro que le encanta, todos los bares tiene un aire acondicionado... poderoso; hay veces que puedes hasta pasar frio, igual por eso baila. Las chicas con las que he topado, son bastante amables, y suelen tener paciencia y sentido del humor para aguantarme, aunque siempre esta la figura del novio celosón que viene a vigilar a su hembra; habría que introducir el coeficiente corrector de que soy extranjeros que da que supere la preselección de forma inmediata. Aquí la gente no va a pelotazos, van a pintas, tercios (aquí tienen otro nombre pero no recuerdo) y a combinados; estos últimos son muy variados y suelen estar bastante buenos (lo cual da pié a dar con gusto la propina). La música, otra cosa que me ha sorprendido bastante, no se repite, ya puede ser Moma como La Palma, las canciones no suenan trescientas veces por hora.
Bueno, seguro que se me olvidan muchas cosas, pero ya tendré tiempo de ir publicando cuando me acuerde. Ahora que tengo acceso diario al internet, intentare colgar noticias nuevas en periodos de dos días, a ver si voy subiendo fotos también.
P.D.: He visto los fuegos artificiales del 4 de Julio, y bueno… como cuando Canalejas se tira unos tiritis, que al principio hacen gracia, pero al rato estas hasta las narices de ellos, nunca mejor dicho.
Bueno, como primera anécdota del viaje puedo contaros que yo no fui el único en perderme algo el domingo que llegue aquí (hablo evidentemente de la final de la Euro), el conductor que tenía orden de recogerme en el aeropuerto se le olvido que tenía que hacerlo, así que me tuve que buscar la vida y acabé por coger el transporte público. Hablando de transporte publico, aquí apesta un poquito, para empezar con motivo de obras en el metro, las líneas están locas, tan pronto oyes al conductor decir que el itinerario del tren es correcto, como dice que no va a parar en las tres siguientes, es lo que tienen las obras, sino que se lo digan a Gallardón.
Por otro lado, las cosas me están marchando bien, estoy bastante integrado en el modo de vida que lleva esta gente. Aquí la peña duerme una media de cinco o seis horas, y por ejemplo a las seis de la mañana te encuentras a mucha gente corriendo; comen en veinte minutos, desayunan de camino al metro, y van deprisa a todas partes, vamos que andan más estresados que Skeletor. Hablando de estrés, mi horario de clases es más o menos laxo, aunque no me acaba de convencer. Entro a las 10:20 de la mañana, cosa que esta muy bien porque te quita las aglomeraciones de gente de la hora punta. Lo malo es que la clase de la mañana acaba a las 12:00, y las de la tarde son de 13:00 a 4:40; lo cual hace que tenga que comer cualquier mierda por ahí (de la alimentación os cuento más abajo, aunque como prólogo diré que como poco: ojito). Las clases molan bastante, las de por la mañana es rollo mucho vocabulario y expresiones y chorradillas, y por la tarde es la propia del examen. He de reconocer que me esta costando un poco coger el ritmo, pero vamos que contaba con ello.
Después de clase, esta semana he estado casi todos los días comprando cosas que me he ido necesitando, a parte me ha quedado tiempo para hacer algo de turismo, ir al gym, tontear con alguna chiquita, y jugar al futbol (al soccer ese…). Hay que hacer un apunte especial a lo del fútbol, primero: Corte deberías dejar el curro y venirte, porque aquí te ponen a jugar con beckam seguro; ya no porque sean más malos que Skeletor, sino porque con cualquier tontería se quedan locos; segundo: Aquí el rollo no va de ganar, va de hacer finalización a lo Disney World; a puerta vacía esperan al portero para volver a intentar diblarle. He jugado dos días, ambos en Central Park, el primero en el Estadio Azteca (había más ecuatorianos que en Madrid, creo), y la segunda con un grupo de gente que no paraba de decir algo así como “claro es español, por eso han ganado la Eurocopa”, en fin personajes en general. Me compré unas zapas para hierba, 29$; es que las regalan. El lugar donde me las compre es el comercio modelo del Estado de NY, y no es coña, ya os colgare las fotos; evidentemente me acorde de JL.
Pasemos ahora al aspecto nutricional. El tema se puede abordar desde dos perspectivas, por un lado que la comida es una mierda porque es menos sana que cagar de pié; por otro lado que como no hay casi ningún sitio donde comer medianamente barato/sano (hoy he tenido que coger el metro para comer pescado) hay que rendirse ante la evidencia de la comida basura y dejarse devorar por ella. Por el momento he comido chino y pizza todos los días, lo más raro es que aun no lo he notado en el cinturón, es más estoy creo que mas delgado. Lo que me inquieta es el tema de proteínas, y como el lunes que viene no tenga una solución no descarto comer carne de nuevo (sobrevivir es lo primero). Al igual que la comida, otras cosas son diferentes de cómo lo percibimos en España; por ejemplo el café. Aquí el café es agua con sabor a algo que un día había sido café (ahora me explico yo el triunfo de los putos Starbucks), vamos está malísimo. Aquí en casi todos los sitios, sea comida o bebida, la gente ordena el pedido para llevar siempre, lo más raro es tomar el pedido en el propio establecimiento.
Antes de pasar a mis primeras impresiones de la noche hay que mencionar el tema de las propinas. Bien, resulta que en el siglo diecinueve (ves el siglo XX, pues el de antes), los camareros no tenían un sueldo y sólo tenían el sustento que les proporcionaban las propinas de los clientes. Actualmente un camarero cobra 1.35$ por hora (ganan más que un piloto), y el resto proviene de las propinas. Bien, yo entiendo que no tengan sindicatos y que sea muy difícil movilizarlos para una huelga, pero joder pagar 1$ por cada vez que te tomas una pinta, que cuesta 6$, o el 20% del costo de la consumición, me parece excesivo. Es como si Italia dice: “en el siglo I d.C. nosotros éramos los dueños de Europa, devolvernos nuestros territorios” no se… es raro.
¿Cómo es aquí la fiesta? Pues algo diferente a la nuestra, en primer lugar aquí todo el mundo baila, y no es coña, y la gran mayoría de la gente baila de bailar, de hacerlo con algo de arte, no un simple acompasado movimiento de diapasón. La mayoría de las chicas se mueven muy bien, acorde al estilo de música que suena en cada momento, en comparación las españolas se mueven como una lavadora estropeada (lo digo para desmitificar un poco más, si cabe, el mito “latino”). Por otro lado, a Charlie seguro que le encanta, todos los bares tiene un aire acondicionado... poderoso; hay veces que puedes hasta pasar frio, igual por eso baila. Las chicas con las que he topado, son bastante amables, y suelen tener paciencia y sentido del humor para aguantarme, aunque siempre esta la figura del novio celosón que viene a vigilar a su hembra; habría que introducir el coeficiente corrector de que soy extranjeros que da que supere la preselección de forma inmediata. Aquí la gente no va a pelotazos, van a pintas, tercios (aquí tienen otro nombre pero no recuerdo) y a combinados; estos últimos son muy variados y suelen estar bastante buenos (lo cual da pié a dar con gusto la propina). La música, otra cosa que me ha sorprendido bastante, no se repite, ya puede ser Moma como La Palma, las canciones no suenan trescientas veces por hora.
Bueno, seguro que se me olvidan muchas cosas, pero ya tendré tiempo de ir publicando cuando me acuerde. Ahora que tengo acceso diario al internet, intentare colgar noticias nuevas en periodos de dos días, a ver si voy subiendo fotos también.
P.D.: He visto los fuegos artificiales del 4 de Julio, y bueno… como cuando Canalejas se tira unos tiritis, que al principio hacen gracia, pero al rato estas hasta las narices de ellos, nunca mejor dicho.
2 comentarios:
Bien amiguito...me gustan este tipo de reflexiones. Has hablado de cosas que desconocías...y en parte siempre he pensado que explicar de esta forma un viaje es como hacer también a los dema´s partícipes de él...así que...te animo a que sigas descubriéndonos cosas nuevas.
Bien amiguito...me gustan este tipo de reflexiones. Has hablado de cosas que desconocías...y en parte siempre he pensado que explicar de esta forma un viaje es como hacer también a los dema´s partícipes de él...así que...te animo a que sigas descubriéndonos cosas nuevas.
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